La guerra sigue

El secreto mejor guardado; Mike Davis (2011)

Ucrania representa la cabeza de puente del imperialismo americano, de su política de extensión e influencia hacia el este, como continuidad lógica de la guerra fría posterior a la caída del muro, cercenando Europa, sometiendo al continente a la reanimación de la OTAN y a la expansión militarista. Es el resultado de la escalada de la lucha intercapitalista y su desenlace lógico, la guerra comercial, la escalada militarista, la formación de bloques, la respuesta militar, la guerra económica, la emergencia económica, la economía de guerra…

Mientras la propaganda de la guerra nos muestra algunos aspectos de sus consecuencias, incidiendo sobre sus efectos devastadores para la población, la leva obligatoria y la consiguiente y necesaria reacción patriotera de defensa de la Nación. Es lo que pueden esperar los trabajadores, la exaltación del militarismo y el patriotismo de cada país, que exige el máximo sacrificio de ser defendido a toda costa, ya sea abrazando la causa antifascista o la anticomunista según convenga, siempre nacionalista, para seguir manteniendo los intereses de la clase capitalista que con ello se espera beneficiar. Silenciando, reprimiendo, amenazando cualquier manifestación antimilitarista que no sirva a los intereses de “la política por otros medios”, ya sean estos rusos, bielorrusos o ucranianos.

Esto es lo que nos espera y no es nada nuevo. La guerra comercial contra China, la relocalización y la nueva división internacional del trabajo; la formación de bloques militares, ya nos acercaba antes de la guerra de Ucrania a una crisis global. La misma crisis de “resultados” que arrastra el capitalismo, las dificultades a la hora de la realización, las dificultades de explotar el trabajo humano –única fuente de valor– , la incapacidad por satisfacer las necesidades humanas, empuja al Capital hacia el dominio especulativo. La especulación en los mercados de futuros del grano a mediados del 2021, ya impulsaba un aumento de precio del 30% amenazando la alimentación de millones de personas. Situación agravada a consecuencia de la guerra, lo que supone directamente la hambruna para la mayoría de población de numerosos países. Antes de la guerra, la especulación alimentada por las políticas del «Pacto verde», el pago de derechos de emisiones (o ¿cómo salvar el Planeta a base de economía de Mercado?), provocaba un aumento exponencial de los precios de los combustibles y la energía (72% en 2021). El brutal incremento del precio del gas supondrá un aumento de costes a la producción que afectará a las industrias electro intensivas. En algunos sectores el aumento obligará a reducir la producción generando escasez, es el caso de los fertilizantes que empujará los precios en el sector primario y de los alimentos hacia arriba. En otros, supondrá directamente el cierre, como en el caso del acero y el aluminio. La guerra y las sanciones no harán más que empeorar la situación.

Los efectos no superados de la Gran Recesión (2008), la siguiente crisis pandémica (2020), la necesidad de colocar capital y las dificultades de reanimación de la acumulación, determinan la política monetaria de la última década del capitalismo de Estado, que a través del BCE alienta y alimenta la especulación a base de crédito a coste cero y la deuda pública a base de su compra masiva, provocando un “sobrecalentamiento” de la economía que a finales del año pasado empujaban la inflación a cotas no vistas en los últimos 30 años. Los bárbaros incrementos de los precios de la gasolina, el gas, la electricidad, los alimentos, la vivienda… atacan directamente el poder adquisitivo de los salarios, constatando una transferencia de rentas del trabajo hacia los sectores de mayor concentración de Capital.

Tratando de justificar el sacrificio y los sacrificios por venir, bajo el título de Plan Nacional de Respuesta al Impacto a la Guerra, España se prepara para “repartir” el permanente esfuerzo de la crisis de la acumulación capitalista, el militarismo ascendente y la guerra imperialista, mediante un gran pacto de rentas o lo que viene a ser lo mismo que la vieja fórmula de la “moderación salarial” que congelará los mismos salarios ya menguados por la inflación, para financiar el esfuerzo de la “economía de guerra». El horizonte nuevo agudiza la rentabilidad iniciada por el Pacto Verde y dirige los objetivos de la sobre acumulación hacia el militarismo. Según el Economista.es, “la industria militar trabaja a pleno rendimiento y la cotización en bolsa de los mayores fabricantes de armas sube con fuerza en las últimas dos semanas. La industria militar está viviendo su particular temporada alta, y los inversores se han lanzado en masa a comprar acciones de los principales productores de armamento. Los títulos de Thales han subido un 36% en bolsa desde la invasión rusa del 24 de febrero; las acciones de Lockheed Martin han repuntado un 21%; las de BAE Systems, un 19%; las de General Dynamics, un 16%, y las de Raytheon, un 9% en el mismo periodo”. Una rentabilidad garantizada por el Estado.

Recientemente el País rezaba: «La cumbre de Versalles empuja a los Veintisiete a un aumento drástico del gasto en defensa y a la búsqueda de la independencia energética». Situando definitivamente el militarismo como nuevo eje vertebrador de la UE. De hecho, la transformación de la división internacional del trabajo, la relocalización de las cadenas de suministros iniciada por los EEUU y seguida por la UE y otros países del “primer mundo”, está siendo acompañada por una vertiginosa carrera de armamentos global, una nueva ocasión de defensa del imperialismo, de la competencia de los diferentes bloques capitalistas que dirigen la economía y la sociedad a una guerra de mayor envergadura.

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20 de marzo de 2022


Perspectivas antiautoritarias en Ucrania
Crimethinc publica un artículo del 15 de febrero, antes de la invasión rusa, de varios activistas antiautoritarios en activo de Ucrania.
https://is.gd/jqTJm6

KRAS-AIT Acerca de la guerra en Ucrania
El colectivo Moiras decidió enviar unas preguntas a la sección rusa de la AIT, en el texto siguiente se recogen estas preguntas junto a las respuestas enviadas por KRAS.
https://is.gd/DhYO8t