Apostilla a las resistencias

En esta ocasión os invitamos a la lectura del artículo “Fulgor, miserias (y resistencias) a la turistización”, publicado en otoño del 2017 en la revista Libre Pensamiento (Libre Pensamiento nº92), que trata alrededor de los efectos de la llamada turistización y su desarrollo histórico.

Mientras, nos interrogamos alrededor de los significados de las resistencias, colocadas en el artículo entre paréntesis y anotadas al final del texto, resistencias que al fin y al cabo son aquello que más nos interesa.

Nos parece necesario, tal y como apunta el texto, situar la lucha de clases en el centro del conflicto, más aún si incluimos en esa lectura a los propios movimientos, las resistencias… que se manifiestan en su nombre.

En cambio, no podemos,compartir el horizonte de lucha colectiva con aquellos, citados en el artículo, que se promulgan como sostenedores (del turismo) de las causas que la originan. Tampoco quisiéramos entrar en la consideración de aquello que debe ser sostenible: la polución y el turismo, el capitalismo, el enriquecimiento y la pobreza… Solamente manifestar que no compartimos nada con aquellos que se presentan como los intermediarios que pretenden su gestión y que dirigen y alimentan la “movilización” como un engranaje al servicio de los intereses del gobierno municipal.

Estos grupos mezclan las aspiraciones políticas con los intereses privados de una primera oleada gentry que se ve a las puertas de ser desalojados por la siguiente remesa (sic). Se caracterizan por mimetizar nombres y organizaciones, pero sobre todo por una existencia virtual a través de las “redes sociales” que distorsiona su verdadera amplitud, una presencia mediática gracias a los medios afines y en los medios que los utilizan para elaborar sus mercancías.

Pese a su rimbombante auto denominación como asambleas, redes, no han conseguido incorporar a los vecinos y vecinas en los diferentes frentes contra la turistificación, aunque si aspiran a su representación simbólica y política. Elaboran performances domésticas y representan pequeñas escenas de resistencia con el fin de suministrar el material mediático suficiente con el que ocupar una posición avanzada en la esfera de la posible contestación.

Respecto a las resistencias, nos parece necesario enumerarlas, sus causas y efectos… la masificación y la invasión de nuestros barrios, la expulsión o la huida, la imposibilidad de habitar generada por el cambio de uso de la ciudad. Las manifestaciones y acciones contrarias al turismo, la denuncia contra aquellos que se lucran a nuestra costa, la crítica hacia aquellos que ejecutan su gestión y los que la pretenden, la okupación y la recuperación de espacios libres de turismo… valorar sus resultados, su eficacia, repensar las estrategias, etc.